Por la mañana estuvimos en una playa de la ciudad, en la que cumplí mi promesa de bañarme en el báltico y dejo costancia de ello. El día estaba agradable pero el agua estaba helada.
Por primera vez nos echamos una siesta que ya hacía falta y despues salimos a ver los partidos del domingo. Ya se nota el ambiente español y croata de mañana, asi que hay que resguardarse que mañana llega el segundo gran día.
